Muchos defenderán la idea de que PDVSA debería permanecer en manos del gobierno Venezolano, sin embargo si queremos de verdad aprovechar la renta petrolera hay que privatizar la industria.
Una de las causas por la cual llegamos a Chávez fue la nacionalización del petróleo en 1976. El gobierno de CAP no conseguía do donde mas sacar recursos para su “bonche” y procedió, de un solo plumazo a expropiar (suena conocido?) las instalaciones de Exxon, Shell, etc. Por muchos años reino la ineficiencia, y no fue hasta los 90 que PDVSA llego a tener renombre internacional como una gran petrolera. Sin embargo, la ineficiencia era la idiosincrasia. Por ser del gobierno, tanto hoy come entonces, PDVSA era un lugar de trabajo ineficiente… donde pocos hacían TODO el trabajo, y muchos solo llenaban escritorios y cobraban cheques ‘diluidos’. (Hablo por experiencia propia).
Aquí expongo los beneficios: 1) Los problemas del país son tan graves hoy, que ocuparse de ‘recuperar’ las operaciones destrozadas de PDVSA detractarían de la recuperación del sistema de salud, económica y la inseguridad. Dejar esto en manos de expertos ayudaría a agilizar el proceso. 2) Habría un ingreso de dinero inmediato, a través de la venta de las instalaciones y derechos, para ser utilizados en la recuperación del país. Por ejemplo, construcción de hospitales, mejoramiento de infraestructura, etc. Que al final generarían muchos empleos. 3) El gobierno dictaría los criterios mínimos para operar en el país. a. Fijarían una cantidad requerida de productos refinados para el mercado interno. b. Requerirían un porcentaje mínimo de empleados venezolanos (por encima del 90%) c. Establecerían una escala justa para compartir la renta.
Esta estrategia lograría el ingreso de una mayor cantidad de dinero a las arcas públicas para ser utilizadas en la expansión económica (no petrolera) del país.
Sin embargo, el problema no es en identificar los beneficios, sino en como cambiar la mentalidad del venezolano. Hoy vivimos con el paradigma de que el petróleo nacionalizado es lo único que sirve. Este cambio requiere de una campaña fuerte de reducación del venezolano para que reconozca los beneficios de la privatización.